Acerca de las Especies Forestales Invasoras.
Según la FAO, el aumento del desplazamiento mundial de personas y productos facilita el desplazamiento de especies exóticas en todo el mundo. Estas especies pueden introducirse involuntariamente (envíos de alimentos, en productos para el hogar, en la madera y en productos madereros, en productos vegetales o animales, en neumáticos nuevos o usados) aunque también de manera voluntaria a nuevos ambientes.
Estas especies, en ausencia de sus predadores naturales, competidores y agentes patógenos, prosperan en su nuevo medio y se difunden a expensas de las especies autóctonas afectando, de tal modo, el entero ecosistema.
Las especies exóticas que se introdujeron intencionalmente en un ecosistema para proporcionar beneficios económicos, medioambientales o sociales plantean un serio desafío a la ordenación de los recursos naturales. Además, según Rugnitz y Pedroni, de CATIE, las especies forestales invasoras representan el segundo riesgo más importante a la biodiversidad, después de la destrucción de los hábitats.
Por último, según GISP, las especies invasoras suponen un costo enorme y en ascenso a la economía, sociedad y a los ecosistemas en el mundo. Los costos financieros rondan los billones de dólares por país por año.
Algunas características
Rugnitz y Pedroni, de CATIE, aseguran que las especies invasoras son las que amenazan los ecosistemas, hábitats o especies. Agregan también que el potencial invasor es un atributo intrínseco de cada especie, factores físico – químicos e interacciones biológicas de su nuevo entorno las cuales son:
- Rápido crecimiento.
- Alta adaptabilidad.
- Baja mortalidad.
- Reproducción vegetativa.
- Periodo juvenil corto.
- Alta producción de semillas con intervalos cortos entre los periodos de producción.
- Largos periodos de floración y fructificación.
- Producción de toxinas biológicas.
- Resistentes a ambientes inhóspitos.
- Se benefician de la ausencia de enemigos naturales.
En promedio 10% de las especies exóticas introducidas logran establecerse, una de cada diez de éstas logra constituir una población y una de cada diez poblaciones resulta invasora (Williamson y Fitter, 1996).

